Activador de Suelos y Vigore Raíz para fortalecer el cultivo desde la base

El desarrollo de un cultivo está estrechamente relacionado con dos elementos que trabajan de forma conjunta: la actividad del suelo y la capacidad de las raíces para aprovechar los recursos disponibles. Cuando alguno de ellos pierde eficacia, la planta puede encontrar mayores dificultades para absorber nutrientes y mantener un crecimiento equilibrado.
Por eso, trabajar sobre el suelo y el sistema radicular de manera complementaria permite crear unas mejores condiciones de partida. En esta estrategia, Activador de Suelos y Vigore Raíz aportan dos acciones diferentes que se complementan para favorecer el desarrollo vegetal.
Activador de Suelos está formulado a partir de cepas puras de Azotobacter vinelandii, microorganismos que contribuyen a reactivar la actividad del suelo y a la fijación de nitrógeno, un elemento fundamental durante el ciclo vegetativo.
Su acción ayuda además a mejorar el aprovechamiento de macro y micronutrientes que pueden encontrarse retenidos, bloqueados o inmovilizados en el suelo. De esta manera, favorece la nutrición del cultivo y procesos esenciales como la actividad fotosintética, especialmente en momentos de elevada demanda como la germinación, el trasplante, la floración, el cuajado o la formación de los frutos.
Por su parte, Vigore Raíz centra su acción directamente en el sistema radicular. Su formulación natural, basada en algas marinas enriquecidas con precursores del enraizamiento, favorece el desarrollo de nuevas raíces y contribuye a conseguir un sistema radicular más preparado para absorber agua y nutrientes.
La combinación de ambas soluciones permite actuar sobre dos pilares esenciales: un suelo más activo y unas raíces mejor desarrolladas. Dos factores que ayudan a la planta a aprovechar los recursos disponibles y afrontar con mejores condiciones las distintas fases de su ciclo.