El enraizante perfecto no existe. El adecuado para cada cultivo, sí

El desarrollo radicular es uno de los pilares sobre los que se construye un cultivo sano y productivo. De la calidad del sistema de raíces depende la capacidad de la planta para absorber agua y nutrientes, superar situaciones de estrés y mantener un crecimiento equilibrado durante todo su ciclo. Sin embargo, no todas las necesidades son iguales. Un cultivo recién trasplantado no requiere el mismo apoyo que otro que necesita regenerar sus raíces o mejorar la actividad biológica del suelo.
En Novasys disponemos de una gama de productos diseñada para responder a cada una de estas situaciones.
Cuando el objetivo es favorecer el establecimiento del cultivo tras el trasplante, Nutre Raíz aporta aminoácidos de bajo peso molecular que estimulan el desarrollo radicular desde las primeras fases, favoreciendo una implantación rápida y uniforme.
Si el cultivo ha sufrido daños en las raíces o necesita recuperar su capacidad de absorción, Nutre Bioraíz estimula la síntesis natural de auxinas (AIA), impulsando la formación de nuevas raíces y favoreciendo un sistema radicular más vigoroso. En situaciones donde se busca un impulso rápido al crecimiento, Nutre Triptogrow aporta un 87 % de aminoácidos, incluido triptófano, actuando como bioactivador metabólico.
Cuando el principal desafío es el estrés, ya sea por condiciones ambientales o por momentos críticos del desarrollo, Vigore Raíz y Vigore Raíz Grow ofrecen una respuesta específica. Su combinación de algas marinas, precursores del enraizamiento y aminoácidos favorece el desarrollo del sistema radicular, mejora la absorción de macro y micronutrientes y contribuye a mantener una mayor actividad fotosintética.
Por último, para activar el suelo y potenciar su microbiología, Biopro Rhizactive incorpora cepas seleccionadas de Bacillus y Trichoderma que favorecen la regeneración radicular, mejoran la estructura del suelo y estimulan su actividad biológica.
Cada cultivo atraviesa situaciones diferentes a lo largo de la campaña. Elegir correctamente la herramienta en cada momento permite optimizar el desarrollo de las raíces y, con ello, mejorar la respuesta de toda la planta.