virus

Foto tomada de plantas afectadas ya en la zona de Mazarrón, Murcia el 11-9-13.

ALMERÍA, 23 Ago. (EUROPA PRESS)

   El Laboratorio de Producción y Sanidad Vegetal de la Delegación Territorial de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de Almería ha detectado un virus en cultivos de calabacín en invernaderos de la comarca de Poniente, conocido como el Tomato leaf curl New Dehli virus (ToLCNDV). Se trata de la primera vez que se detecta la presencia de dicho virus en plantas de cucurbitáceas cultivadas en invernadero, tanto en Almería como en España.

   En un informe elaborado por el Laboratorio de la Junta se precisa que el virus, que afecta al 1 por ciento de las plantas que se han examinado, se transmite exclusivamente por mosca blanca, y es polífago, es decir, que puede afectar tanto a plantas cucurbitáceas como a solanáceas. De hecho, los problemas graves que se han dado en la India, parece que están descritos en tomate, presentando amarilleo y enrollado de las hojas.

   No obstante, el organismo no es una plaga de cuarentena según la Ley de Sanidad Vegetal, ni está incluido en las listas de la European and Mediterranean Plant Protection Organization (EPPO), ni tampoco aparece recogido en la base de datos elaborada por esta organización.

   Los resultados de estos análisis han sido comunicados a la Dirección General de la Producción Agrícola Ganadera de la Consejería, y a su vez, la Consejería los ha comunicado al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) para su debate en el seno del Comité Fitosanitario Nacional y su discusión en el marco de los procedimientos reglamentarios por la aparición por primera vez de esta plaga en el territorio nacional.

 

SEGUIMIENTO Y RECOMENDACIONES

 La Delegación Territorial realizará prospecciones periódicas en las principales zonas productoras de calabacín, así como de otras plantas que puedan verse afectadas por este virus.

   Y es que, debido las condiciones de cultivo de la provincia, con presencia del insecto vector que es la mosca blanca, y de la falta de herramientas de control en algunos cultivos, este organismo podría llegar a derivar en un problema fitosanitario ya que se corre el riesgo de que se convierta en una plaga en cultivos hortícolas. Por ello, la Delegación Territorial recomienda extremar la vigilancia para detectar la presencia de este virus, y adoptar medidas.

   Entre estas, con carácter preventivo, demanda que se controlen eficazmente las poblaciones de mosca blanca, de manera que se minimice la presencia del insecto, mediante un control biológico continuo eficaz ó mediante tratamientos químicos localizados.

   En el caso de que se detecte la presencia de este virus, se aconseja destruir las plantas que muestren síntomas claros de estar afectadas por ToLCNDV, mediante la deshidratación, embolsado y entrega a un gestor autorizado de residuos vegetales.

  Está siendo una de las noticias que más se comenta entre los agricultores, algunos incluso con dudas de poner plantaciones nuevas de calabacín por la gravedad de las afectaciones.

   Esto nos hace reflexionar sobre las estrategias contra las enfermedades de origen vírico en los cultivos, casi todas basadas en medidas preventivas o en el control de los vectores. Mientras que actualmente existen productos curativos, que permiten incluso recuperarse a las plantas de un daño importante, cuando los agentes causales son hongos, bacterias o insectos, por qué aún no se puede hacer lo mismo con los virus.

   En el reino animal y especialmente en los seres humanos, los virus se combaten principalmente con mecanismos de autodefensa del sistema inmunológico, este es el  principio en el que se basan las vacunas, es decir, se inyectan pequeñas cantidades del propio microorganismo o su ADN con un potencial más atenuado y ello permite que las células especializadas del sistema defensivo del cuerpo humano reconozcan el patógeno y generen lo que se conoce como una respuesta inmume, la cual consiste en que dichas células transforman este reconocimiento en una alerta permanente. Por ello si el individuo contrae la enfermedad real, entonces las células del sistema inmume son capaces de actuar con mucha más rapidez y eficacia.

   Los estudios científicos, especialmente en los últimos 30 años, han dejado indiscutibles evidencias de la existencia de complejos mecanismos de autodefensa también en el reino vegetal. El mecanismo a través del cual las plantas pueden protegerse contra el ataque de patógenos, ya sean hongos, bacterias, insectos o incluso virus, si han sobrevivido a una infección inicial, y donde se puede llegar a conseguir un efecto permanente de “inmunización” contra infecciones posteriores de patógenos homólogos, se han denominado “resistencia sistémica adquirida”. Este mecanismo es independiente de la resistencia genética de las variedades y pone en funcionamiento los genes que conducen a la producción de fitoalexinas.

   Como consecuencia de todo el proceso se generan mecanismos metabólicos donde se producen por ejemplo compuestos como la lignina, que engrosan las paredes celulares, lo cual dificulta la penetración de patógenos en las células, estableciéndose un mecanismo de protección permanente que puede estar favorecido por factores como una mejor nutrición o menores condiciones de estrés ambiental.

   Conocido el mecanismo hay algunas presuntas que surgen al respecto. En caso de pretender utilizar este proceso para poder enfrentarnos a una enfermedad de origen vírico, tendríamos que atacar inicialmente a las plantas con el patógeno? Esto lo hace por el momento bastante difícil y costoso?.

   Hace menos de una década los científicos descubrieron otro mecanismo que denominaron “resistencia sistémica inducida”, en este caso lo desencadenante del proceso no era el ataque de un organismo que se comportaba como patógeno en las plantas, eran rizobacterias promotoras del crecimiento, reconocidas por sus efectos beneficiosos en la rizosfera.

   Aquí se nos abren nuevos caminos en el desarrollo de la biotecnología actual y en el futuro, conducirá a un incremento cada vez mayor de productos cuyos ingredientes activos son organismos vivos de control como bacterias, hongos o incluso virus.

   Visto lo anterior, esta quizás por tanto llegando el momento de que las soluciones contra los virus no sean solamente acciones preventivas, que siempre serían recomendables, o el control de los vectores?.

Así lo creemos y esperamos que todos, autoridades, agricultores, empresarios y comunidad científica no nos fallen al respecto.

   Mientras tanto y ante el inminente riesgo ocasionado por el virus ToLCNDV, desde Novasys podemos recomendar alguno de nuestros productos como son FulminE K ó FulminE MB, en función de que tengamos lucha integrada ó no y con los cuales podremos controlar de Mosca Blanca y de este modo paliar la transmisión del citado virus.

Fuente original: europapress.es