El suelo agrícola se suele ver afectado por insectos y microorganismos de distinta índole. Podemos poner de ejemplo las bacterias, los virus, hongos y nematodos. Estos contaminantes aparecen, sobre todo, por una continua repetición del cultivo o por la contaminación desde los cultivos colindantes. En particular, la reiteración de ellos en una misma parcela conduce a una disminución progresiva de los rendimientos. Destruir los antes mencionados microorganismos y las larvas de insecto se convierte en tu quebradero de cabeza cada año si eres agricultor y más si cultivas ecológico.

Nematodos, bacterias, hongos, virus… Son patógenos que hay que combatir para evitar efectos negativos sobre los cultivos y la forma más eficaz de controlarlos es mediante la desinfección del suelo. De no tener controlados estos patógenos peligrará la viabilidad del cultivo. Es importante mencionar también que una desinfección de nuestros suelos nos va a permitir controlar la presencia de malas hierbas que roban los nutrientes a los productos cultivados. Estos parásitos o patógenos que queremos controlar encuentran su hábitat ideal en los invernaderos por las condiciones de temperatura y humedad producidos en ellos. Estas condiciones favorecen y estimulan sensiblemente su desarrollo. Además, el monocultivo o las habituales escasas rotaciones, la elevada densidad de plantas por unidad de superficie y otros factores aumentan sensiblemente el riesgo de ataques con el progresivo aumento de las poblaciones de parásitos. Un incremento parasitario que conduce a una reducción progresiva de los rendimientos en los cultivos.

El fertilizante ecológico Vigore Activador del Suelo es un preparado microbiológico líquido para aplicación radicular de acción probiótica, destinado a regenerar los suelos y revitalizar las plantas. Este producto incluye un cóctel de las familias de bacterias de suelo más importantes, que existen de forma natural. Es totalmente nutricional, por lo que ejerce de bioestimulante con el máximo respeto al medio. Mejora la producción y calidad de los frutos en cualquier cultivo.

Vigore Activador del Suelo regenera los suelos, mejorando su estructura y sus propiedades biológicas, químicas y físicas. Descompone los azúcares, con lo que aumentan la materia orgánica y mejora el suelo. Transforma la materia orgánica, poniendo los nutrientes de la misma en formas rápidamente asimilables por la planta. Libera un 90/95% del Nitrógeno de los fertilizantes aportados (el fertilizante útil, en circunstancias normales, no supera un porcentaje del 60 al 65%) y evita el bloqueo del citado Nitrógeno. Además, permite que las plantas aceleren la transformación en iones y su asimilación del Fósforo y del Potasio del suelo, lo que significa una cantidad suplementaria aproximada de 33 a 35 kilos por hectárea al año, tanto de Fósforo como de Potasio. También ayuda a una armónica asimilación y activación de los micronutrientes. Estimula la germinación y el crecimiento vegetal, por la síntesis natural de fitohormonas. Favorece la producción de raíces activas y aumenta la resistencia de la planta ante condiciones adversas como el estrés hídrico, térmico y salino.

Los sistemas diversificados presentan buen comportamiento bajo condiciones de estrés ambiental y gran potencial para mantener el carbono en el suelo, convirtiendo a la agricultura en una de las soluciones clave para el cambio climático. Muchos problemas en sistemas de producción son por agricultura industrial y su dependencia de fertilizantes químicos y pesticidas. La agricultura agroecológica diversificada puede ofrecer beneficios para productividad, medio ambiente y sociedad.